Las Escuelas Católicas apuestan por el pacto educativo

El Congreso de FERE-CECA y EyG debate sobre
la nueva forma de enseñar y aprender en el futuro

Las organizaciones de la enseñanza católica apuestan por un pacto político y social por la educación, que otorgue estabilidad al sistema educativo y ayude a combatir el fra- caso escolar. También propugnan nuevas formas de enseñar y aprender para dar respuesta a las nuevas demandas sociales, defienden el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo, y denuncian “reiteradas discriminaciones” hacia los centros concertados.

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha clausurado en encuentro apostando por la tolerancia en el ámbito educativo. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
Las Escuelas Católicas (FERE-CECA y EyG) han celebrado recientemente su X Congreso que, bajo el lema “Escuela con visión”, ha reunido en Toledo a más de 700 profesionales y expertos del mundo de la enseñanza y de la Iglesia, para “abrir una reflexión serena sobre nuestra tarea educativa y encontrar ideas claras sobre el futuro de nuestros centros e instituciones. Y, en consecuencia, para de hacer un análisis de lo que debe ser esa escuela, “que tiene la responsabilidad de darle hoy al alumno la preparación que necesitará mañana”.  
Durante la inauguración de este Congreso, el consejero de la Presidencia de Castilla-La Mancha, José Valverde, se ha referido a las “excelentes relaciones” de su Gobierno con Escuelas Católicas, que comparten el objetivo común de lograr “una educación eficiente y eficaz”. Y ha asegurado que desde su comunidad se invierte mucho en educación, “no como gasto sino como inversión de futuro”, potenciando la enseñanza bilingüe, las TIC y los Programas de Cualificación Profesional. Por su parte, el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, ha destacado la labor que realizan estos centros en la acogida e integración de inmigrantes.
La presidenta de Escuelas Católicas, Inmaculada Tuset, ha dicho que el objetivo último de este encuentro ha sido ofrecer una reflexión que ayude “a crecer a personas en todas sus potencialidades y con todas las posibilidades”. Y ha añadido que en el futuro inmediato los centros católicos tienen que lograr transmitir al alumnado la capacidad de construir la sociedad del mañana, con “valores profundos, cristianos y humanizadores”; y dar a su profesorado la formación, apoyo, respeto y valoración que necesitan “para realizar su tarea de manera competente e ilusionada”.

Pieza clave

También ha intervenido la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, quien se ha referido igualmente a la colaboración entre su Departamento y Escuelas Católicas, personificada en su secretario general durante los últimos ocho años, Manuel de Castro, que “han sabido tener la visión de futuro que apunta el lema de su congreso y, remarcando su ideario con clara independencia, han sabido iluminar el camino que la educación debe seguir”. Ha asegurado que la enseñanza concertada “debe seguir siendo la pieza clave que haga funcionar nuestro sistema educativo”, y ha mostrado su confianza en que la nueva norma de conciertos “sea lugar donde renovarse y ampliar nuevos compromisos, y cauce de participación de todos en el sistema educativo”.
El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha presidido la clausura del congreso, subrayando la necesidad de tender puentes en educación, de poner en valor la autonomía, de reconocer a los maestros que se esfuerzan y se preocupan de sus alumnos, y de recuperar la autoridad del profesor, pero siempre desde la tolerancia. Ha valorado muy positivamente que quienes tienen la responsabilidad de educar “tengan visión” y se reúnan para aprender unos de otros, para buscar nuevas verdades, y que las busquen no sólo con los que piensan igual, sino también con quienes discrepan.

Interés y actualidad

Entre tanto, en las distintas sesiones de trabajo se han abordado “temas de actual interés y preocupación para el sector, como “la educación confesional en un mundo laico”. O cómo prepararse para una sociedad que ya ha cambiado, cómo lograr que los alumnos que ahora están en las aulas sean competentes cuando salgan del sistema educativo en 2025, cuáles deben ser las habilidades que necesitará el directivo del futuro y cómo deben ser las “organizaciones de visión”.
Todo ello a través de las ponencias impartidas por Sebastián Taltavull, obispo auxiliar de Barcelona; Vicente Verdú, miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard; Elena Martín, profesora titular en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid; Howard Gardner, psicólogo estadounidense y profesor de la citada Universidad de Harvard; Elsa Punset, licenciada y master en Filosofía y Letras por la Universidad de Oxford; Isauro Blanco, psicólogo educativo y clínico y director del Colegio Balder de Madrid; y Juan Carlos Cubeiro, profesor de la Universidad de Deusto y director de Eurotalent. Sus intervenciones se han completado con una mesa redonda sobre “Lectura cristiana de la realidad”.

Estabilidad

La síntesis de ese trabajo se ha reflejado en unas conclusiones en las que las Escuelas Católicas propugnan y apoyan un pacto de estado político y social por la educación, que supere “viejas e inútiles confrontaciones” y otorgue al sistema educativo “la estabilidad que necesita”. Un pacto en el que “se reconozcan de manera práctica los derechos constitucionales y las libertades educativas”, que supere “el actual estancamiento de la educación”, y ayude a disminuir el fracaso escolar. También se denuncia “el incumplimiento por parte de las administraciones públicas de derechos fundamentales recogidos en la LOE y la Constitución”, que se traduce en “discriminaciones reiteradas a los centros concertados”.
Según las Escuelas Católicas, “la calidad educativa la generan educadores excelentes”, lo que exige “una nueva forma de enseñar y aprender, innovación pedagógica y revisión de procesos y metodologías para prevenir los problemas de aprendizaje y el fracaso escolar”. También apuestan por formar líderes para desarrollar la función directiva; educadores “competentes y motivados que vivan conectados a la sociedad del presente”, y tengan “la autoridad personal y el prestigio social que se merecen en su vida diaria; y alumnos “competentes, autónomos y comprometidos con los valores cristianos”. Por último, afirman tener la visión de “una escuela 2.0” que fomente el uso de las nuevas tecnologías en las aulas.

 

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