Un espacio para aprender a pensar

Profesores y alumnos desarrollan un proyecto pedagógico y de investigación de la Fundación SM

Más de doscientos profesores han debatido con el profesor y filósofo José Antonio Marina la necesidad e importancia de enseñar a pensar a los alumnos y cómo las nuevas tecnologías contribuyen a esta labor, durante la presentación de Aprender a pensar, un proyecto pedagógico y de investigación que ha puesto en marcha la Fundación SM.

José Antonio Marina ha reivindicado la capacidad de reflexión como una competencia básica.

Madrid. R.C.
La Fundación SM y José Antonio Marina han presentado Aprender a Pensar, www.aprenderapensar.net un proyecto pedagógico y de investigación asociado a Profes.net, que busca el encuentro entre la necesidad de los alumnos de “aprender a pensar” y las oportunidades que ofrece la web 2.0. Durante este encuentro, el filósofo señaló que “en el esquema de las ocho competencias básicas que la UE ha seleccionado como básicas (lingüística, científica, numérica, tecnológica, cultural, aprender a aprender, aprender a emprender y habilidades sociales y ciudadanía) falta una competencia básica, la más específicamente europea, la de aprender a pensar”, que Marina define como “una iniciativa para relanzar este debate y reivindicar esta capacidad de reflexión de los estudiantes como la competencia-base que sustenta, recorre y colabora en el desarrollo de todas las demás”.

Nueva competencia

Asimismo, manifestó que estas ocho competencias, “son necesarias para vivir en una sociedad desarrollada, pero proporcionan actividades fragmentadas y no fomentan ninguna capacidad crítica. En este contexto, es necesario incorporar una nueva competencia que convierta la filosofía en un adverbio y enseñe a los alumnos a tomar decisiones personales o políticas, a leer la prensa o ver la televisión “filosóficamente”, aplicando a la vida conocimientos, hábitos y valores que tradicionalmente están relacionados con la filosofía y que van desde hábitos intelectuales hasta hábitos éticos”.
Aprender a pensar consta de dos vertientes, por una parte, es un lugar de encuentro entre profesores y alumnos y, por otra, es un proyecto de investigación sobre las nuevas tecnologías y su relación con la educación, explicó Julia Molano, coordinadora del proyecto. Como lugar de encuentro, constituye un espacio virtual de discusión y reflexión, donde poder “aprender a pensar” sobre distintos temas, una comunidad virtual de “pensadores” que favorece la discusión y el intercambio de opiniones, mejorando la calidad de los debates cotidianos. Esta red social facilita el intercambio de documentos, experiencias y conocimientos y también representa una herramienta didáctica gratuita para profesores y alumnos, a través del medio que mejor dominan los jóvenes, la web 2.0

Web 2.0

Comentar los contenidos del portal; crear un blog sobre Filosofía y Pensamiento, Fronteras de la Ciencia, Pensar el Arte, Inteligencia y Emociones, Repensar la educación y Bitácoras de clase; y participar en el blog colectivo “Aprendiendo a pensar en la escuela” son algunas de las propuestas de participación para profesores y alumnos, que también podrán enviar artículos a Philópolis , una revista digital mensual, recibir actualizaciones a través del boletín digital o contribuir en la investigación sobre “Aprender a Pensar” a través de una encuesta o de un grupo de estudio.
Por su parte, Augusto Ibáñez, director Editorial Corporativo de SM, especificó que “el motivo principal para desarrollar este proyecto empleando la web 2.0 es que numerosos estudios han demostrado que el trabajo interactivo en una red social permite desarrollar diversas actividades discursivas, como el planteamiento de problemas, la búsqueda de soluciones, el razonamiento lógico y la comprensión de argumentos ajenos”, además de que contribuye a desarrollar capacidades necesarias para la búsqueda de la verdad y del bien como son la imparcialidad, la racionalidad y el coraje intelectual.
El portal es la cara visible de un proyecto de investigación que la Fundación SM llevará a cabo durante los próximos tres años. Durante este tiempo, se intentará averiguar, a partir de los datos que proporcionan los distintos servicios ofrecidos por el portal, cómo y en qué medida puede colaborar la web 2.0 al desarrollo de la competencia de “aprender a pensar”.

 

arriba