Augusto Ibáñez, director editorial corporativo de SM

“El ordenador debe ser
la herramienta básica para atender la diversidad”

Madrid. D. PÉREZ SANZ
¿Cómo contribuye la Red a mejorar el rendimiento de los alumnos?
Estamos en un entorno de amplísima diversidad, donde cada alumno parte de una posición diferente, con sus propios   organizadores  y  preconcepciones,  sus  propios

La Red ofrece una enorme variedad de posibilidades, tanto para el trabajo colaborativo como para el personalizado”

“La clave de la innovación con las TIC está en aprovechar esa vía para llegar a los alumnos con los que el sistema no funciona”

“Es ingenuo pensar que la tecnología por sí misma va a provocar grandes cambios en el aula”

 
 

intereses y sus propios modelos y ritmos de aprendizaje. Por tanto, el "café para todos" no sirve, llámese clase magistral, manual enciclopédico o minipecé. La Red ofrece una enorme variedad de posibilidades, tanto para el trabajo colaborativo como para el personalizado, que permiten adaptarse al ritmo, inquietudes y capacidades de cada alumno, por lo que puede ser una herramienta privilegiada en la atención a la diversidad. Es un recurso poderoso para enriquecer, nunca para sustituir, la lista de recursos disponibles.

Dicen que este tipo de libro interactivo supone un mayor beneficio para el alumnado menos motivado ¿Cuáles son las causas?
En nuestras investigaciones con materiales digitales hemos detectado que quienes más se benefician del uso del ordenador son los alumnos menos interesados en la materia. ¿Las posibles causas? Simplificando en exceso podemos imaginar que la distribución de alumnos de una misma edad sigue una campana de Gauss cuya parte central -es decir, la mayor parte de los alumnos- es bastante homogénea y puede ser atendida adecuadamente con la enseñanza tradicional; pero los extremos de la campana, que representan a los alumnos muy alejados de la media, no encajan en ese sistema: son alumnos para los que las clases habituales no sirven. El ordenador ha demostrado que, cuando se dispone de contenidos adecuados, es eficaz en el trabajo personalizado del alumno y permite adaptarse a diferentes ritmos y formas de aprendizaje. Por tanto, los alumnos de estos extremos pueden ser los principales beneficiarios de las TIC. Naturalmente que el ordenador es también un instrumento válido para el conjunto de la clase y, por tanto, una herramienta más al servicio de la enseñanza y del aprendizaje, pero donde puede aportar su mayor valor es en la atención a los alumnos menos interesados.
La clave de la innovación con las TIC está en aprovechar esa vía para llegar a los alumnos con los que el sistema no funciona. Para ellos las TIC no son una alternativa más, como sucede para el resto de los alumnos, sino la única vía de atención. Es decir, el ordenador debe ser la herramienta básica para atender la diversidad, tanto como refuerzo de alumnos poco motivados como para acompañar a los alumnos más capaces, pues para unos y otros la clase tradicional se ha revelado inadecuada.  Esto abre una gran oportunidad para trabajar con los alumnos con mayor riesgo de abandonar el sistema educativo. Ellos deberían ser el principal objetivo en la integración de las TIC en el aula.

¿Dónde están las claves para la adecuada integración de las TIC en la enseñanza?
Ante todo hay que huir de un discurso puramente tecnológico: “Si todo el mundo usa el ordenador, ¿cómo es que no está en la escuela?”. Este es un discurso pernicioso y erróneo, que explica las grandes inversiones fallidas. Las preguntas son: “¿qué debemos cambiar del modelo educativo actual para atender mejor la diversidad creciente?”, y “¿qué pueden aportar las TIC dentro de este nuevo modelo?”. Es ingenuo pensar que la tecnología por sí misma va a provocar grandes cambios en el aula. Al contrario, las experiencias demuestran que al incorporarse como mero sustitutivo de otros recursos, como el libro de texto, sin una reflexión profunda sobre la organización de los agrupamientos, los espacios y los tiempos escolares, refuerza aún más lo que ya se venía haciendo y no contribuye a la innovación y mejora educativas.
¿Por qué fracasa el ordenador en el aula? Sin duda hay muchas causas, pero una de ellas, no tan evidente, se debe a que los colegios han hecho lo que suele hacer cualquier organización cuando implementa una innovación: la encajan en el modelo existente para apoyar lo que ya se venía haciendo. Y eso está bien, porque los profesores pueden sustituir las transparencias por una presentación o la pizarra tradicional por una interactiva, y enriquecer sus clases con multitud de recursos digitales, algunos ofrecidos por las empresas editoriales y otros procedentes de Internet. Pero aunque esta innovación sea necesaria, no es de esperar que produzca un cambio significativo en el modelo de enseñanza-aprendizaje.
Las investigaciones ponen en evidencia que las TIC, al incorporarse como apoyo o complemento de lo que ya se venía haciendo, tienden a ocupar un espacio marginal en la instrucción. Para conquistar un espacio más relevante deben responder a las verdaderas preocupaciones del docente que, lógicamente, no se centran en la tecnología sino en el alarmante fracaso escolar y la dificultad de atajarlo en un contexto cada vez más heterogéneo.

¿Qué tipo de formación debe acreditar el profesorado para aprovechar las ventajas que ofrecen las TIC e Internet?
El profesorado se ve presionado para acceder a una formación informática (cursos de creación de materiales, de aprovechamiento de objetos digitales) que no conecta con sus fortalezas didácticas ni con sus prioridades docentes. Por eso usan poco el ordenador en sus clases, aunque la mayoría ha recibido formación informática.
Realmente el profesor solo necesita un conocimiento básico de usuario y, eso sí, una formación avanzada en las vías para llevar a cabo su misión educativa en un entorno más digital. Es decir, no necesita aprender a programar, sino a utilizar las posibilidades de las TIC para diagnosticar mejor las necesidades individuales, para elaborar itinerarios de actividad más personalizados, para llevar a cabo un mejor seguimiento del progreso de cada alumno, etc.
El profesorado necesita formación para crear con el resto de la comunidad educativa un proyecto pedagógico que responda a las nuevas necesidades de la escuela y fundamente la implantación de las TIC para atender de forma más personalizada a un alumnado complejo: criterios metodológicos, criterios para el diagnóstico inicial o criterios para la intervención educativa.

 

La editorial SM ha lanzado, por primera vez en España, un libro de texto digital e interactivo que pretende aplicar las herramientas que ofrece la Red y las nuevas tecnologías a la enseñanza. Su finalidad es integrar plenamente el ordenador en las aulas, según señala el director editorial corporativo de la compañía, Augusto Ibáñez. Desde su punto de vista “el ordenador debe ser la herramienta básica para atender la diversidad, tanto como refuerzo de alumnos poco motivados como para acompañar a los alumnos más capaces, pues para unos y otros la clase tradicional se ha revelado inadecuada”.
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