Aprobado el Estatuto del Personal
Investigador en Formación
 

Prevé la incorporación de los becarios predoctorales
a la Seguridad Social

Madrid. El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se regula el Estatuto del Personal Investigador en Formación (DPIF), que sustituye al anterior Estatuto del Becario de Investigación, promulgado por el PP en 2003. Con esta nueva normativa, el Gobierno pretende mejorar las condiciones laborales de los científicos que comienzan su carrera profesional, cumpliendo así el acuerdo suscrito en junio del pasado año entre el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) y la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI).
El nuevo Estatuto se basa en el denominado Modelo 2+2, y establece la incorporación inmediata de los becarios predoctorales de primer y segundo año al Régimen General de la Seguridad Social, incluye en el régimen de contratación laboral las becas de tercer y cuarto año, previas a la obtención del doctorado una vez obtenido el Diploma de Estudios Avanzados o equivalente, y transforma en contratos todas las becas posdoctorales, incluyendo en todos los casos el derecho a cobrar subsidio de desempleo.
Además, la cotización a la Seguridad Social de los becarios de primer y segundo año se hará por la base mínima de un titulado superior a partir de 2007. Por último, todas las entidades concesionarias de becas o ayudas a la investigación deberán inscribirse en el Registro que establecerá este Estatuto recién aprobado y, por lo tanto, “todos los becarios disfrutarán de los mismos derechos. Y se creará una comisión de seguimiento con el fin de asegurar su cumplimiento, integrada por representantes del MEC y  de la FJI.

Discrepancias. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado que la aprobación de este Estatuto es “un paso muy importante que se suma a los esfuerzos que viene realizando el Gobierno para dignificar y fomentar la carrera investigadora, de forma que resulte atractiva desde sus inicios a nuestros jóvenes”, según informa la agencia EFE. “Nuestros investigadores -ha añadido- no han sido bien tratados en los últimos años. Sólo cotizaban a la Seguridad Social si eran ya doctores o tenían reconocida la suficiencia investigadora, y sólo en el tercer o cuarto año de su beca”.
Por su parte, el MEC ha difundido un comunicado afirmando que el EPIF es “otro avance hacia la dignificación” de la labor de este colectivo, después de que en 2005 fueran dados de alta en la Seguridad Social los becarios de tercero y cuarto año, y se equipararan las dotaciones de las becas de Formación del Profesorado Universitario (FPU) y del Personal Investigador (FPI) en 1.100 euros mensuales. Según la misma nota, “el Gobierno cumple así sus compromisos con los jóvenes investigadores y sienta las bases para construir una carrera investigadora exigente y atractiva desde sus inicios.
Sin embargo, la citada Federación de Jóvenes Investigadores ha manifestado que este Estatuto “incumple el programa electoral del PSOE”, y ha afirmado que la incorporación de los becarios predoctorales de los dos primeros años a la Seguridad Social “no va a ser sino una mera asimilación al mismo, y de forma reducida”, según informa Europa Press. Según este colectivo, existirá “una disminución tanto en prestaciones como en cuantía de las becas, al establecerse una base de cotización mínima, al no contemplarse la prestación por desempleo y al quedar estos investigadores fuera del amparo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”.

 
 

El nuevo barco oceanográfico “Sarmiento
de Gamboa” permitirá reaccionar ante catástrofes como la del “Prestige

Madrid. La Reina doña Sofía ha presidido en el astillero de Vigo la botadura del barco oceanográfico “Sarmiento de Bamboa”, construido en virtud del convenio que suscribieron en diciembre de 2003 el Ministerio de Educación y Ciencia, la Xunta de Galicia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con una inversión inicial de 22 millones de euros. Está dotado de la más alta tecnología para la investigación marina, permitiendo operar con robots submarinos no tripulados a profundidades de hasta 6.000 metros lo que, según ha afirmado la ministra de Educación, Maria Jesús San Segundo, hace que este buque sea “capaz de reaccionar” ante catástrofes ecológicas como la del “Prestige” sin necesidad de ayudas externas.
El barco lleva el nombre del navegante, historiador, escritor, cartógrafo, matemático, aventurero y soldado al servicio de la Corona hispana Pedro Sarmiento de Gamboa, nacido en Pontevedra en 1532. Tiene 70,50 metros de eslora, 15,5 de manga y 4,9 de calado de trazado máximo. Y sus motores están diseñados para que el ruido y las vibraciones sean mínimas durante la navegación, para no producir interferencias en la vida  de la fauna y el medio ambiente marino que investigará.
El presidente del CSIC, Carlos Martínez Alonso, ha afirmado que este buque “supone un hito para las ciencias marinas por sus características y equipamiento”, y estará operativo “más de 300 días al año”. Sus científicos trabajarán principalmente en el estudio de la diversidad y la riqueza marina de nuestra aguas, aunque también analizarán otros muchos lugares del planeta. E investigarán sobre el cambio climático y explorarán los fondos oceánicos y sus recursos, gracias a los robots y vehículos submarinos con los que está equipado. En definitiva, sus misiones tendrán carácter multidisciplinar, abarcando materias como la oceanografía física y química, la biología, la geofísica y la geología, además de la pesca.

 
 

El CSIC confirma que los cambios epigenéticos son decisivos en la aparición del cáncer

Madrid. Una investigación del Instituto de Neurociencias de Alicante, centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, ha descubierto que la acción conjunta de factores epigenéticos, como las proteínas Pipsqueak y Lola, con el oncogen Notch desencadena la aparición de tumores cancerígenos “altamente invasivos”. La revista “Nature” publica en su último número los resultados de esta investigación, realizada por un grupo de científicos dirigidos por la doctora María Domínguez, y en el que también ha participado el investigador Jorge Bolívar, de la Universidad de Cádiz.
Este estudio demuestra que en la aparición y desarrollo de tumores sólidos desempeñan un papel decisivo los cambios epigenéticos, alteraciones que consisten en modificaciones del ADN y de la cromatina (estructura en la que el ADN se “organiza y empaqueta” en el núcleo de la célula). Y confirma que el cáncer no se produce exclusivamente por alteraciones genéticas, como se pensaba hace unos años.
En este sentido, el CSIC recuerda que el cáncer es una enfermedad compleja, cuyo origen se atribuía de forma casi exclusiva hasta hace poco tiempo a modificaciones genéticas, como mutaciones en la secuencia normal del ADN. Sin embargo, se ha sugerido recientemente que las alteraciones epigenéticas, que no alteran la secuencia del ADN aunque son heredables, también contribuyen a la formación y la propagación de tumores. El trabajo se ha realizado con la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster), y revela que si se impiden estas alteraciones se previene la incidencia de los tumores.

 
 
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